
El chocolate es más que un dulce: es una experiencia sensorial diseñada por moléculas. Su magia está en cómo interactúa con tu cuerpo.
- Manteca de cacao: punto de fusión cercano a la temperatura corporal (34 °C).
- Compuestos aromáticos: liberan notas dulces, amargas y florales.
- Emulsión perfecta: mezcla de grasas y sólidos que da textura cremosa.
- Teobromina y feniletilamina: moléculas que generan sensación de bienestar.
Tabla de moléculas clave
| Molécula | Función | Sensación |
| Manteca de cacao | Se derrite a 34 °C | Textura cremosa |
| Teobromina | Estimulante suave | Energía |
| Feniletilamina | Neurotransmisor | Bienestar |
| Aromas volátiles | Liberados al derretirse | Placer sensorial |
Cada mordida de chocolate es un laboratorio de química que despierta placer y emociones.
