
En el mundo de la química analítica, la precisión lo es todo. Una diferencia de apenas unas gotas puede alterar el resultado de un experimento o invalidar un análisis completo. Por eso, la bureta se ha convertido en uno de los instrumentos más emblemáticos del laboratorio: un tubo largo y graduado que permite medir y dispensar volúmenes de líquido con exactitud milimétrica.
Este artículo explora su historia, diseño, funcionamiento, aplicaciones y comparaciones con otros instrumentos.
Breve historia de la bureta
La bureta fue desarrollada en el siglo XIX, en plena expansión de la química analítica. Su invención se atribuye a Karl Friedrich Mohr, un químico alemán que perfeccionó el diseño para facilitar las titulaciones. Antes de la bureta, los químicos dependían de pipetas y matraces, lo que hacía los análisis más lentos y menos precisos.
La bureta revolucionó la práctica al permitir un control gradual del líquido y la posibilidad de observar directamente el volumen dispensado.
Diseño y partes principales
Una bureta típica está hecha de vidrio borosilicato (resistente al calor y a la corrosión) y consta de:
- Tubo cilíndrico graduado: con marcas en mililitros y fracciones.
- Llave de paso o válvula: ubicada en la parte inferior, controla el flujo de líquido.
- Punta estrecha: permite liberar el líquido gota a gota.
- Soporte universal: mantiene la bureta vertical durante el uso.
Existen variantes modernas en plástico o con sistemas digitales que mejoran la precisión.

¿Por qué es tan práctica?
La bureta es indispensable porque:
- Permite medir volúmenes variables con gran exactitud.
- Su llave de paso da control sobre la velocidad de salida.
- Es ideal para titulaciones, donde se necesita añadir reactivo poco a poco hasta alcanzar un punto final.
- Facilita la reproducibilidad de los experimentos.
Usos en el laboratorio
La bureta se utiliza principalmente en:
- Titulaciones ácido‑base: determinar la concentración de una solución desconocida.
- Titulaciones redox: medir oxidantes o reductores.
- Control de calidad: en industrias farmacéuticas, alimentarias y ambientales.
- Investigación académica: enseñanza de técnicas analíticas.
Comparación con otros instrumentos
| Instrumento | Precisión | Volumen | Uso típico |
| Bureta | Alta | Variable | Titulaciones |
| Pipeta volumétrica | Muy alta | Fijo | Preparación de soluciones estándar |
| Pipeta graduada | Moderada | Variable | Transferencias aproximadas |
| Vaso de precipitados | Baja | Variable | Mezclas generales |
Errores comunes y cómo evitarlos
- Lectura incorrecta del menisco → siempre leer la parte inferior de la curva del líquido.
- Burbuja de aire en la punta → purgar antes de iniciar la titulación.
- Colocación inclinada → usar soporte vertical.
- Exceso de líquido → controlar la llave de paso con suavidad.
La bureta es mucho más que un tubo graduado: es un símbolo de precisión y rigor científico. Su diseño minimalista asegura que cada gota cuente y que los resultados sean confiables. En cada titulación, la bureta recuerda que la química es tanto arte como exactitud.
