
Si alguna vez te has preguntado cómo se purifica el alcohol, cómo se obtienen aceites esenciales de las plantas o cómo se desala el agua de mar, la respuesta está en una de las técnicas más antiguas y efectivas de la química: la destilación.
Hoy vamos a desglosar el aparato de destilación simple, una pieza de ingeniería química que parece compleja, pero que sigue principios físicos muy básicos.
¿Qué es y para qué sirve?
La destilación es un método de separación de mezclas homogéneas (líquidos disueltos entre sí o sólidos disueltos en líquidos). Se basa en la diferencia de los puntos de ebullición de los componentes.
Componentes clave del aparato
Para que la magia ocurra, necesitamos un montaje específico. Aquí te explico las piezas fundamentales:
Matraz de destilación (o de fondo redondo): Aquí se coloca la mezcla original. Se calienta para que el componente con el punto de ebullición más bajo comience a evaporarse.
Termómetro: Es vital para controlar la temperatura y saber exactamente qué sustancia estamos evaporando en cada momento.
Condensador (o refrigerante): Es el «corazón» del aparato. Es un tubo de vidrio doble donde circula agua fría por la capa exterior. Su función es enfriar el vapor para que vuelva a estado líquido (condensación).
Matraz colector: Es donde recibimos el líquido ya puro, llamado destilado.

¿Cómo funciona el proceso? (Paso a paso)
Ebullición: Calentamos la mezcla en el matraz. Al alcanzar el punto de ebullición de la sustancia más volátil, esta se convierte en gas.
Tránsito: El vapor asciende y pasa hacia el condensador.
Condensación: El agua fría que rodea el tubo del condensador roba el calor al vapor, obligándolo a convertirse nuevamente en líquido.
Recolección: Las gotas de líquido puro caen en el matraz colector, dejando atrás las impurezas o los otros componentes con puntos de ebullición más altos.
¡Dato curioso! La destilación no solo es para químicos en bata blanca. La industria del perfume la usa para extraer las fragancias de los pétalos de flores, y es el proceso fundamental para crear bebidas como el whisky o el vodka.
Seguridad en el montaje
- Nunca destiles hasta que el matraz esté seco: Puede provocar explosiones o dañar el vidrio.
- Engrasar las juntas: Las uniones de vidrio esmerilado deben llevar un poco de grasa de silicona para que no se queden pegadas por el calor y para evitar fugas de vapor.
