En un estudio de la Universidad de Cornwall en el Reino Unido, se descubrió que las coles de Bruselas tienen un químico que es similar al feniltiocarbamida.
La feniltiocarbamida es un compuesto orgánico que puede percibirse con un gusto muy amargo o sin sabor, dependiendo del genoma del degustador. La habilidad de sentir dicho sabor depende de la presencia de estirpes de dominancia genética.
En dicho estudio se concluyó que aproximadamente el 50% de la población mundial tiene esta variante.
Fuente: Divulgacientifico
Cuando cocinamos, la cocina se convierte en un laboratorio. Y uno de los experimentos más…
La antimateria parece sacada de una novela de ciencia ficción, pero es tan real como…
La química en civilizaciones antiguas es como una historia de alquimia inadvertida: aunque no conocían…
El perfume no es solo una fragancia; es una experiencia sensorial que puede transportarnos a…
En un giro que une ciencia, salud y sostenibilidad, la FDA aprobó el 14 de…
¿Sabías que los colores que vemos en pinturas, ropa y cosméticos tienen una historia química…