No es una metáfora poética: realmente tienes oro en el cuerpo. Aunque la cantidad es ínfima, su presencia nos conecta directamente con la geoquímica de nuestro planeta.
En un adulto promedio de 70 kg, hay aproximadamente 0.2 mg de oro. No lo verás brillar, ya que se encuentra principalmente en forma de iones disueltos en el plasma sanguíneo o unido a proteínas transportadoras.
Llega a nosotros a través de la cadena alimenticia. Las plantas absorben trazas microscópicas de metales del suelo. Al ingerirlas, nuestro cuerpo procesa estos elementos. El oro, al ser un metal noble, es extremadamente inerte y no suele interferir con nuestras funciones metabólicas.
La química está usando este «oro interno» como inspiración para terapias avanzadas. El oro coloidal (nanopartículas de oro suspendidas en líquido) se usa hoy para detectar enfermedades mediante biosensores o para llevar fármacos quimioterapéuticos directamente al núcleo de las células cancerosas sin dañar el tejido sano.
Emsley, J. (2011). Nature’s Building Blocks: An A-Z Guide to the Elements.
¡Tenemos nuevos ganadores del Nobel! La Real Academia de las Ciencias de Suecia ha otorgado…
¿Te imaginas llenar un vaso con un líquido y ver cómo, sin ayuda de nadie,…
Entender la hibridación del carbono es uno de esos puentes obligatorios que todo estudiante de…
Bienvenidos nuevamen a quimicaencasa.com luego de una pausa. En este artículo explicaremos en profundidad uno…
¡Hola a todos y bienvenidos de vuelta al blog! Tras una pausa familiar muy importante,…
En el mundo de la química (y también en la cocina), solemos usar las palabras…