Jugar con química inteligente
El slime es un clásico de los experimentos caseros, pero podemos darle un giro innovador: hacerlo sensible al pH, de manera que cambie de color según el líquido que le agregues.
El repollo morado contiene antocianinas, pigmentos que cambian de color según el pH:
El slime actúa como soporte para el indicador, creando un juguete químico interactivo. Este laboratorio une diversión y ciencia: un slime que no solo entretiene, sino que enseña química de manera visual y sorprendente.
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