Las manzanas al igual que muchas otras frutas como los duraznos, melocotones y almendras amargas, son consideradas fuente de cianuro, un veneno altamente mortal.
Los compuestos que contienen cianuro se les llama cianoglucósidos y estos se hallan naturalmente en las semillas de las frutas.
La amigdalina es uno de estos compuestos. También llamada amigdalósido, es un glucósido cianogénico que se encuentra en las semillas de algunas plantas de la subfamilia Amygdaloideae, específicamente en la familia Rosaceae. Como se señaló anteriormente, esta sustancia se halla en las almendras amargas, en las semillas de manzanos, melocotoneros y albaricoqueros.
Las cubiertas de las semillas son resistentes al proceso digestivo. La única manera en la que pueda llegar el cianuro al organismo es mediante la trituración de las mismas. Lo bueno es que la intoxicación no es una opción ya que para que esto ocurra se debe ingerir aproximadamente entre 150 a 200 semillas de manzana para recibir una dosis considerada letal.
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