La cocina no es solo cuestión de recetas y sabores; en realidad, es un laboratorio químico donde ocurren fascinantes reacciones que modifican los alimentos. Dos de los procesos más interesantes son la caramelización y la fermentación, esenciales en la preparación de distintos platos. Vamos a explorar cómo funcionan y qué factores los afectan.
La caramelización es una reacción química que ocurre cuando el azúcar se calienta a altas temperaturas. Durante este proceso, las moléculas de azúcar se descomponen y forman nuevos compuestos que aportan color, textura y sabor característico.
La fermentación es un proceso químico realizado por microorganismos como levaduras y bacterias, que transforman los ingredientes al producir ácidos, gases o alcohol. Este fenómeno es clave en la elaboración de panes, yogur, queso, vino y otros alimentos.
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